9.09.2015

Sigo siendo, porque sigo.

La odio. Odio esta puta sociedad en la que vivo. Odio este siglo de 'avances' tecnológicos en el que no hacemos mas que retroceder en moralidad. ¿En serio nadie se da cuenta de todos los valores que estamos perdiendo? ¿Soy el único al que le duele el corazón cada vez que lo piensa?

En fin, qué le vamos a hacer. Sigo siendo un incomprendido. Sigo siendo ese idiota al que manipulan como quieren, al que se le queda cara de tonto cuando se da cuenta de cómo lo tratan. Sigo pensando que nunca encontraré un sitio para mí, ni nadie con quien compartirlo. Unos días creyendo que lo tengo todo... y otros, sin nada.

Lo peor de todo es que estas palabras me suenan. Joder, ¿no hay manera de cambiar esto? ¿Voy a seguir así toda la vida? Supongo que aún no ha aparecido nadie tan valiente. Alguien que me haga olvidarme del día en el que vivo, que comparta risas, llantos y, porqué no, unos revolcones. Me da por pensar que esa persona está más cerca de lo que creo. Que, por fin, esta vez será la buena. Pero siempre acabo pegándome la hostia. Necesito que, por una vez, alguien me de luz verde para continuar y saber que va a estar a mi lado.

Siempre he vivido de ilusiones. ¿Por qué no una más? Aunque supongo que, como siempre, me tocará esperar. Así que, aquí sigo. Porque sí, sigo.

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