Todo, absolutamente todo, tiene un comienzo. ¿Por dónde empezar?
Es muy sencillo: sólo debemos tener claro hasta dónde queremos llegar. Una palabra, un acto, cualquier pequeño detalle que nos ponga en ese camino, tan sinuoso como imprevisible. Puede ser un breve camino, con el destino a la vuelta de la esquina; o por el contrario, un largo paseo hasta aquello que anhelas.
Ya advierto que no es tan fácil como parece. Que en todo camino siempre hay obstáculos que sortear. Supongo que, para llegar a ser quienes queremos ser, debemos apartarlos. Puede que se aferren a ti, que no quieran dejarte avanzar, pero has de saber sobreponerte a cualquier adversidad, y luchar. Luchar hasta quedarte sin fuerzas, para vencer esos obstáculos que la vida te pone. Y sólo así, con tesón y esfuerzo diario, podrás alcanzar todo aquello que te propongas.
'Y como no sabía que era imposible... lo hizo.'
Pero yo, muy a mi pesar, no lo tengo tan sencillo. No tengo claro hasta dónde quiero llegar. No sé qué obstáculos debo sortear ni qué mantener durante el largo trayecto. Supongo que todo será cuestión de ir probando.
Soy fácil, muy fácil. Soy una persona realmente fácil de enamorar. Me encapricho muy rápido, y ofrezco mi total confianza a gente desconocida. De siempre me han dicho que de bueno soy tonto, y supongo que es verdad. Ahora bien, también tengo una parte difícil. Esa parte en la que tienes que conocerme, tienes que saber cómo tratarme y, sobretodo, tienes que saber cómo mantenerme. Porque lo difícil no es hacer que te quiera, sino conseguir que no deje de hacerlo.
A pesar de todo, no puedo, ni quiero seguir así. He visto últimamente muchas cosas que no me gustan. Ya no sólo hablo de cosas que veo en el resto de personas, sino actitudes mías que me gustaría cambiar, pero no sé cómo. Soy como soy, pero quiero... y necesito cambiar.
Sé que no soy feliz. Y sé que, hasta que no cumpla ciertos objetivos, no lograré serlo. He intentado no hacer caso de lo que me dicen, omitir ciertos pensamientos que no me convienen para nada; pero siempre fracaso. Necesito encontrar algo que realmente me motive a abandonar el pasado y centrarme única y exclusivamente en mi futuro. Quien dice algo, dice alguien.
Siempre he pensado que la felicidad reside en el bienestar de una persona al completo y es algo que me falta. Quizás un cambio de actitud no me vendría mal, desaparecer en cierto modo. Creo que, si desapareciese, sólo echaría de menos a ciertas personas, contadas con los dedos de una mano. Sí, sólo una.
Ya no es cómo somos, sino también lo que aparentamos ser. Nunca me ha importado lo que opinase la gente de mí, o al menos eso he intentado, pero siempre estarán los típicos hipócritas de turno que te digan lo que quieres escuchar, solamente por quedar bien. ¿Sabes? No me apetecen.
Hace tiempo que apliqué mis propias reglas. Son ciertas cosas que no debo permitirme, porque no quiero sufrir más de la cuenta; aunque, llegados a este punto, creo que me lo merezco. Bien es sabido que todo acto conlleva una consecuencia, y yo mismo soy mi consecuencia. Que si tengo la vida que tengo, es porque así lo he decidido. Si no te gusta algo, cámbialo. Y hoy, esta noche, es lo que me he propuesto: cambiar todo aquello de mi vida que no me gusta.
Hoy, quiero un poco más de ti, y un poco menos de mí.
Sí, así sin ni siquiera darme cuenta, has entrado en mi cabeza. No me explico cómo, ni porqué, si yo no pensaba que esto fuera a pasar. Pero no siempre todo sale como esperamos, los imprevistos forman parte de la rutina de la vida. Y tú.. tú eres mi imprevisto.
Poco a poco me has hecho formar parte de ti, con esas sonrisas, esas miradas de complicidad. Y, para qué mentir, hasta has conseguido ponerme celoso. Eso es un comienzo. Lo único que me preocupa ahora es el futuro. ¿Hasta dónde vamos a llegar con esto? ¿Seré capaz de estar a tu lado.. mientras tú no estás al mío? Supongo que algún día me tocará enfrentarme. Enfrentarme a ti. Porque lo valiente es decir 'te quiero' y tener valor para escuchar 'yo no'.
Sí, de tonterías está llena la vida. De estupideces que hacemos constantemente, y que no somos conscientes de la repercusión que pueden tener. Quizás lo hagas por diversión, quizás no. Quizás por dar envidia, quizás no.
He aprendido que todo acto conlleva una consecuencia, sea mayor o menor, pero la tiene. No sé si es el tiempo el que decide, o debemos ser nosotros mismos los que tenemos que actuar.
Sé que te quise. Sé que lo hice. ¿Pero ahora? Supongo que éstas lágrimas me dan la respuesta. Aún así, ya he tomado una decisión. Ya me estoy arrepintiendo, pero no quiero hacernos más daño del que ya nos hemos causado. Puede ser que estemos perdiendo la oportunidad más grande de nuestras vidas de ser felices. Pero joder.. no puedo hacer como que no ha pasado nada, como que todo me da igual y que todo está bien... no puedo.
Y desde aquí, con el teclado casi empapado, sólo quiero que sepas que me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos..
A veces hay que recordarse a uno mismo porqué y para qué estamos aquí. Todos nos arrepentimos de muchas de las cosas que hemos hecho, pero no hay nada peor que llevarse una decepción de alguien de quien no lo esperabas.
Me siento como traicionado, como que este tiempo ha sido en vano, y nada puede suplirlo. Siempre ando buscando cosas que no sé si llegaré a encontrar. No creo que sea tan difícil, pero tiempo es lo que busco, y tiempo es lo que voy a necesitar. Tiempo para mí, para pensar, para aclararme y despejarme.
No es algo que me apetezca hacer, es algo que verdaderamente necesito. Y, como todo lo que me propongo, voy a luchar por conseguirlo.
Que ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos. Que de lo que veas, créete la mitad. Y de lo que te cuenten, ni eso ya.
Sólo intenta entender que estoy dispuesto a esperarte, que no me apetece nadie más que no seas tú, y que, aunque ahora piense que esto no puede llevarnos a ninguna parte, siempre tendré la esperanza de que no sea así.
Quiero que todos mis pensamientos no se hagan realidad, que toda mi vida, sea inversa.
En este poco tiempo que llevo de vida, o mucho, depende de cómo se mire, me he dado cuenta de algo realmente importante para mí: ¿por qué todas las personas que empiezan una relación descuidan sus amistades?
Hablo, como siempre, por experiencia personal. Todos, absolutamente todos mis amigos que han empezado una relación relativamente estable con alguien, han dejado de lado lo que eran sus prioridades para dedicarse totalmente a esa persona. Sí, esa persona desconocida, por la que serías capaz de hacer cosas inimaginables. ¿Acaso tus amigos, esos que siempre han estado ahí para ti, no lo merecen incluso más?
He intentado comprender qué se les puede pasar por la cabeza para llegar a tales extremos. Por mucho que pensaba, no lograba encontrar una razón lógica para ello. Y es que no la tiene. Yo también he vivido eso. Yo también sé cómo se siente una persona enamorada, todo lo que es capaz de hacer, y de dejar de hacer. Y, muy a mi pesar, durante un tiempo, me convertí en uno más del rebaño. Abandoné a mis amigos, no me daba cuenta de lo que hacía, sólo quería estar con esa persona 'especial'... Sí, esa que había aparecido ayer (como quien dice), y que no me había demostrado nada.
Ahora, después de todo, me doy cuenta de lo tonto que fui. ¿Realmente compensa estar con una persona, descuidando las relaciones con otras tantas? Sinceramente, no lo sé. Es algo por lo que siempre he tenido curiosidad: saber en qué punto se encuentra la felicidad. Necesito, o pensaba que necesitaba saberlo.
Ya sólo me pregunto... no, en realidad no me pregunto nada.