La mitad de un todo. La mitad de un nada.
Cuánto queda aún por escribir de esta larga historia. Cuántas veces más tocará equivocarse, arrepentirse; y cuántas veces serán para reír, disfrutar.
No sé porqué me cuesta tanto decir adiós a todo eso que me hace daño, a todo aquello que no quiero para mi futuro; y porqué me desprendo con tanta facilidad de lo que me aporta equilibrio y serenidad. Quizás no estoy hecho para tomar decisiones, quizás nunca he sabido diferenciar lo relevante de lo banal.
Sólo sé que aquí estoy, una noche más, intentando aclararme las ideas. Aunque bueno, para qué, si seguro que de aquí a un tiempo vuelvo a darme cuenta de los nuevos errores que, por imbécil, he llegado a cometer.
No sé, solo sé que te pienso, y no te olvido. Porque donde se ponga un buen mármol, ay, ni un diamante es tan duro como un mármol.
8.28.2014
7.31.2014
Amr.
Y ya hemos vuelto. Hemos vuelto a ese momento en el que todo lo que parecía ir bien, deja de hacerlo. Mi vida en general se me va, y vuelvo a caer en la eterna duda de qué hacer.
Se me hace difícil pensar, incluso actuar.. Me siento con las manos atadas, con una gran impotencia de no poder hacer lo que realmente mi corazón quisiera. Y nadie sabe cuánto me jode. Pero bueno, son las circunstancias, y supongo que será cuestión de irse acostumbrando.
Aunque, ¿quién no ha pensando nunca en mandarlo todo a la mierda? ¿Quién no ha pensado nunca en dejarlo todo, olvidar lo que pensarán y arriesgar tu vida para ser feliz? Sí, es jodido. Y no, nadie te asegura que vaya a salir bien... Pero, al menos, no te quedarás con las ganas de haberlo intentado. Porque no hay cosa que odie más que los cobardes.
Y es que igual no me he dado cuenta, que quizás no exista nadie tan valiente para comprenderme.
Quizás no exista nadie tan valiente como para quererme. Porque cuando realmente lo quieres, el riesgo nunca es algo en lo que se debería pensar.
Ahora, me secaré estas lágrimas y sonreiré. Porque la vida será todo lo jodida que quieras, pero ni siquiera ella será capaz de arrancarme la sonrisa.
Se me hace difícil pensar, incluso actuar.. Me siento con las manos atadas, con una gran impotencia de no poder hacer lo que realmente mi corazón quisiera. Y nadie sabe cuánto me jode. Pero bueno, son las circunstancias, y supongo que será cuestión de irse acostumbrando.
Aunque, ¿quién no ha pensando nunca en mandarlo todo a la mierda? ¿Quién no ha pensado nunca en dejarlo todo, olvidar lo que pensarán y arriesgar tu vida para ser feliz? Sí, es jodido. Y no, nadie te asegura que vaya a salir bien... Pero, al menos, no te quedarás con las ganas de haberlo intentado. Porque no hay cosa que odie más que los cobardes.
Y es que igual no me he dado cuenta, que quizás no exista nadie tan valiente para comprenderme.
Quizás no exista nadie tan valiente como para quererme. Porque cuando realmente lo quieres, el riesgo nunca es algo en lo que se debería pensar.
Ahora, me secaré estas lágrimas y sonreiré. Porque la vida será todo lo jodida que quieras, pero ni siquiera ella será capaz de arrancarme la sonrisa.
7.26.2014
Mármol, mármol.
Y es que todo es siempre tan relativo.
Nunca sé qué hacer, qué pensar, hacia dónde dirigirme.. aunque creo que, por una vez en la vida, lo tengo claro. Porque no hay nada mejor que una sonrisa a destiempo, que un beso robado, o que una mañana entera sin salir de la cama.
Me atreveré a decir que estoy viviendo una época intensa, y feliz.
Sí, soy feliz. Porque a pesar de los impedimentos, hago todo lo posible para estar bien conmigo mismo, y que los de mi alrededor también lo estén. Porque un 'quizás' hoy, puede ser un 'sí' mañana. Porque todo lo que nos viene está predeterminado, y sólo depende de nosotros la manera en que lo afrontemos.
Y es que, no sé, pienso que no hay nada mejor que ver a dos personas sonreír, cuando saben que ellas mismas son el motivo de su sonrisa.
Nunca sé qué hacer, qué pensar, hacia dónde dirigirme.. aunque creo que, por una vez en la vida, lo tengo claro. Porque no hay nada mejor que una sonrisa a destiempo, que un beso robado, o que una mañana entera sin salir de la cama.
Me atreveré a decir que estoy viviendo una época intensa, y feliz.
Sí, soy feliz. Porque a pesar de los impedimentos, hago todo lo posible para estar bien conmigo mismo, y que los de mi alrededor también lo estén. Porque un 'quizás' hoy, puede ser un 'sí' mañana. Porque todo lo que nos viene está predeterminado, y sólo depende de nosotros la manera en que lo afrontemos.
Y es que, no sé, pienso que no hay nada mejor que ver a dos personas sonreír, cuando saben que ellas mismas son el motivo de su sonrisa.
And everything we touch, it turn turns to gold,
never ever let go.
6.16.2014
Noches.
Porque hay noches en las que mi cabeza da más vueltas de las que quisiera.
Porque hay noches en las que mis pensamientos van más allá de la propia imaginación.
Porque hay noches en las que mi cama te echa en falta, en las que mis labios te piden que vuelvas.
Porque hay noches que no dejo de pensarte, de pensarnos. Noches en las que desearía que todo hubiera sido diferente, para poder sentirme al completo contigo.
No sé, supongo que siempre ha habido noches en las que soñamos demasiado.
6.15.2014
C'est la vie.
No pretendo ser lo que esperas que sea. Nunca me gustaron las reglas, y menos si son impuestas en el juego. No quiero volver al punto de inflexión, ése en el que siempre nos balanceamos tú y yo. No quiero que me dejes volver, no me lo merezco. No te dejaré volver, no te lo mereces. Pero piénsame, lo necesito. Sácame la mejor de mis sonrisas, como siempre solías hacer.
La experiencia me da la sabiduría suficiente y paciencia necesaria para saber esperar lo bueno. Porque, tarde o temprano, siempre llega. Sin embargo, qué triste es tenerte y no tenerte.
No sé.. aunque lo haga torpemente, nunca olvides que te quiero.
No sé.. aunque sea un iluso,
La experiencia me da la sabiduría suficiente y paciencia necesaria para saber esperar lo bueno. Porque, tarde o temprano, siempre llega. Sin embargo, qué triste es tenerte y no tenerte.
No sé.. aunque lo haga torpemente, nunca olvides que te quiero.
No sé.. aunque sea un iluso,
je vois la vie en rose.
4.22.2014
Peque.
Y aunque tú quieras que esto sea un adiós, para mí no lo será nunca.
Porque jamás voy a poder olvidar cómo me mirabas.
Jamás voy a conocer a nadie que me trate como tú hacías.
Jamás voy a sentir por nadie lo que por ti he sentido.
Jamás olvidaré cómo se siente el calor de tus labios con los míos.
Porque, a pesar de todo, son muchos los recuerdos.
Y porque, a pesar de todo, soy el imbécil que aún está dispuesto a decir te quiero.
Porque jamás voy a poder olvidar cómo me mirabas.
Jamás voy a conocer a nadie que me trate como tú hacías.
Jamás voy a sentir por nadie lo que por ti he sentido.
Jamás olvidaré cómo se siente el calor de tus labios con los míos.
Porque, a pesar de todo, son muchos los recuerdos.
Y porque, a pesar de todo, soy el imbécil que aún está dispuesto a decir te quiero.
4.16.2014
Causa y efecto.
Ya no me apetece la sociedad, esa que critica sin piedad.
No quiero más mentiras, esas que escucho cuando me miras.
No quiero sufrir de egoísmo, infundado por cierto cinismo.
Ya me he cansado de gritar, y que nadie me escuche suplicar.
Ahora quiero poder bailar, sin tener nada que explicar.
Me gustaría borrar lo que he hecho mal, sin arrepentirme de más.
Me gustaría tener valor, poder actuar sin temor.
Ahora.. quiero vivir despacio.
4.01.2014
Lento.
Despacio. Sin prisa. Me estoy agobiando.
Y es que a veces, por mucho que quieras, no te sale. Muchas noches me acuesto pensándote, preguntándome cuándo será la próxima vez que nos volvamos a ver, que nuestros cuerpos se vuelvan a tocar, que nuestros labios se vuelvan a juntar. Y es que muchas veces no dejo de pensarte, de sentirte, de querer tenerte a mi lado y no soltarte nunca más.
Otras, muy a mi pesar, me dedico a recordar todo lo malo. Todo eso que nos ha hecho llegar hasta donde estamos hoy. Y es que soy una persona muy sensible, a la par que celosa. Hace tiempo que decidí mostrar quién soy, siempre reservándome para mí lo más especial. Pero esta sociedad no se da cuenta. Tengo ganas de huir de esta hipocresía, de esta gente sin humanidad ni sentimientos. Me canso tanto de todos ellos... Y, porqué no decirlo, de ti.
Hace tiempo que aprendí que no todos los conocidos son tus amigos, que no todas las sonrisas son verdaderas, y que no siempre el afecto es correspondido. Me he dedicado a aclararme, a apartar de mí todo aquello que no me hacía bien o, simplemente, no me aportaba nada a mi vida. Estoy dejando espacio para lo nuevo... porque algo grande está a punto de llegar, sólo es cuestión de sentarse a esperar.
En fin, quizás soy demasiado iluso pensando que con mis pequeños actos predicaré la bondad y conseguiré extinguir la falsedad. Aún así, no cesaré en mi empeño de construirme como una persona franca y generosa, ignorando las habladurías de una gente que ni me viene ni me va. Como siempre digo, el tiempo pone a cada uno en su lugar.
Y es que a veces, por mucho que quieras, no te sale. Muchas noches me acuesto pensándote, preguntándome cuándo será la próxima vez que nos volvamos a ver, que nuestros cuerpos se vuelvan a tocar, que nuestros labios se vuelvan a juntar. Y es que muchas veces no dejo de pensarte, de sentirte, de querer tenerte a mi lado y no soltarte nunca más.
Otras, muy a mi pesar, me dedico a recordar todo lo malo. Todo eso que nos ha hecho llegar hasta donde estamos hoy. Y es que soy una persona muy sensible, a la par que celosa. Hace tiempo que decidí mostrar quién soy, siempre reservándome para mí lo más especial. Pero esta sociedad no se da cuenta. Tengo ganas de huir de esta hipocresía, de esta gente sin humanidad ni sentimientos. Me canso tanto de todos ellos... Y, porqué no decirlo, de ti.
Hace tiempo que aprendí que no todos los conocidos son tus amigos, que no todas las sonrisas son verdaderas, y que no siempre el afecto es correspondido. Me he dedicado a aclararme, a apartar de mí todo aquello que no me hacía bien o, simplemente, no me aportaba nada a mi vida. Estoy dejando espacio para lo nuevo... porque algo grande está a punto de llegar, sólo es cuestión de sentarse a esperar.
En fin, quizás soy demasiado iluso pensando que con mis pequeños actos predicaré la bondad y conseguiré extinguir la falsedad. Aún así, no cesaré en mi empeño de construirme como una persona franca y generosa, ignorando las habladurías de una gente que ni me viene ni me va. Como siempre digo, el tiempo pone a cada uno en su lugar.
' N e c e s i t o m i e s p a c i o '
Quiéreme despacio, con suavidad, con calma, sin prisas. Hagamos el amor lentamente, disfrutemos. Nadie nos puede quitar lo que es nuestro. Y la verdad es que el mundo funciona mucho mejor así.
¿Para qué estar bien, si puedes estar mejor?
3.10.2014
Sin respiración.
'Cómo sentirse imbécil en tres sencillos pasos.' Y es que bueno, a mí me sobran dos.
Sigo con la esperanza de que algún día vuelvas. ¿Volver a dónde? Si yo mismo fui el capullo que te echó de mi vida, a patadas, sin opción alguna. Por mucho que tú lo intentaras, por mucho que yo quisiera, antepuse la dignidad al corazón. Y sí, puede que aún me quede algo de dignidad, pero no me queda nada de corazón.
Está triste. No es capaz de sonreír sabiendo que tú no vas a estar ahí para verlo. Y es que tengo miedo de volver a ti, y que me eches como yo tantas veces lo he hecho. Tengo la esperanza de que me leas, como siempre hacías (y me encantaba que hicieras), y que sirva, ya no para recuperarte, sino para hacerte ver que aún, desde lo más profundo de mi corazón, te sigo queriendo como nunca he querido a nadie.
Y es que se me hace inevitable no recordarte cada día. A cada tontería, cada pequeño detalle, apareces en mi mente. Y en eso estoy, en el lío de siempre. En no saber si realmente eres la persona adecuada para mí. Si estoy confundiendo el grato recuerdo de todo lo que hemos vivido, con algo de amor que me pueda quedar.
Ahora, ¿con qué cara te digo yo que aún te sigo queriendo? ¿Cómo voy a volver a pedirte perdón, después de todo lo que hemos vivido? No sé, ya no tengo remedio. Pensar que los días más felices fueron a tu lado, y que quizás nunca vuelva a tenerlos... es algo que me estremece, que me deja sin respiración.
Y es que, todo tú, me dejas sin respiración.
Sigo con la esperanza de que algún día vuelvas. ¿Volver a dónde? Si yo mismo fui el capullo que te echó de mi vida, a patadas, sin opción alguna. Por mucho que tú lo intentaras, por mucho que yo quisiera, antepuse la dignidad al corazón. Y sí, puede que aún me quede algo de dignidad, pero no me queda nada de corazón.
Está triste. No es capaz de sonreír sabiendo que tú no vas a estar ahí para verlo. Y es que tengo miedo de volver a ti, y que me eches como yo tantas veces lo he hecho. Tengo la esperanza de que me leas, como siempre hacías (y me encantaba que hicieras), y que sirva, ya no para recuperarte, sino para hacerte ver que aún, desde lo más profundo de mi corazón, te sigo queriendo como nunca he querido a nadie.
Y es que se me hace inevitable no recordarte cada día. A cada tontería, cada pequeño detalle, apareces en mi mente. Y en eso estoy, en el lío de siempre. En no saber si realmente eres la persona adecuada para mí. Si estoy confundiendo el grato recuerdo de todo lo que hemos vivido, con algo de amor que me pueda quedar.
Ahora, ¿con qué cara te digo yo que aún te sigo queriendo? ¿Cómo voy a volver a pedirte perdón, después de todo lo que hemos vivido? No sé, ya no tengo remedio. Pensar que los días más felices fueron a tu lado, y que quizás nunca vuelva a tenerlos... es algo que me estremece, que me deja sin respiración.
Y es que, todo tú, me dejas sin respiración.
3.07.2014
Poco.
Pues eso, que la gente se queja de vicio. Se queja de lo que no tiene. Y es que eso es lo fácil, quejarse, y no valorar lo que tienes.
Porque, ay, qué poco se necesita para ser feliz.
Porque, ay, qué poco se necesita para ser feliz.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

